Cata de petróleos y chocolates

Si hay un maridaje reconocido ampliamente en el mundo cervecero, ése es el de las cervezas oscuras y el chocolate (aunque hemos comprobado que también funciona con otros estilos… pero eso es otra historia). Así que ya iba tocando lanzarse a una cata en la que fuésemos mezclando porters, stouts y demases con porcentajes de cacao y algún que otro adjunto.

Comenzamos la cata con contundencia, pero con algo de lúpulo que echarse al cuerpo: la Black Nitro de Amager, una potente black IPA en colaboración con la americana Grassroots. En la isla de Amager (donde descansa la mitad de Copenhague), y en un edificio que en su día fue barracón (en la isla se hacían muchísimas pruebas militares), reside esta cervecera danesa. El chocolate elegido para maridarlo contiene un 67% de cacao y cayena; nuestra pretensión era, en paralelo al maridaje común de toda la cata, comprobar de nuevo que el lúpulo y el picante se llevan estupendamente. El lúpulo estaba muy presente, y limpiaba perfectamente el picante persistente de la cayena.

Chocolates elegidos para la cata

Chocolates elegidos para la cata

Dejamos ya la presencia de lúpulo para concentrarnos con los petróleos puros y duros comenzando por una curiosa porter con presencia de trigo, obra de Pipeworks. Creada hace un par de años a base de crowdfunding en Chicago, y con la premisa de no repetir una misma cerveza, fueron elegidos como mejor cervecera revelación por Ratebeer. Para conjuntarse con los ésteres típicos que aporta el trigo, escogimos un chocolate con leche y pimienta de Jamaica, que aporta ese sabor especiado tan característico. Nos topamos con una cerveza con aromas y sabor como de barrica de bourbon, y en el que el trigo tenía poca presencia. Aun así, la combinación con la pimienta de Jamaica fue realmente interesante.

Cacao Sampaka:

Cacao Sampaka: Cayena, Pimienta de Jamaica, trufas, 71% y 86%

El siguiente paso dentro de las oscuridades fue una stout con un buen punto de rauch procedente también de Estados Unidos, en este caso desde Michigan. Aaron Morse heredó un restaurante de su padre, y decidió reconvertirlo en brewpub. Por el éxito cosechado, decidió mudarse a otra parte de la ciudad de Marshall, donde ya montó una fábrica de mayor tamaño y con un estupendo taproom en el año 2000. Con esta cerveza comenzamos un maridaje en vertical en el que vamos a jugar con chocolates negros de menor a mayor porcentaje de cacao, empezando por unas trufas de 55%. El punto rauch no desentonaba para nada con el dulzor de las trufas.

Cerveza negra

Pipeworks Froggy Style

Tocamos después un poco de producto nacional con la Nómada Royal Porter, una cerveza más que asentada de este proyecto gypsy de Sami y Javi que va fortaleciéndose con el paso del tiempo (no tanto en la calidad de sus cervezas como en la continuidad de la producción). Continuando con el increscendo del chocolate, tocó probar la cerveza con un chocolate de 71% de cacao de Madagascar. Quizás a la Nómada le faltaba un punto de densidad, y el chocolate se la comía un poco, pero no desentonaban en absoluto.

Para finalizar, una baltic porter de los canadienses les Trois Mousquetaires, la Porter Baltique, un excelente ejemplo de este estilo elaborado casi en su totalidad con ingredientes regionales de Quebec. Los tres fundadores de esta empresa, procedentes de potente empresa tabacalera, compraron una pequeña brasserie de la zona en 2004 y desde entonces se han ido especializando sobre todo en estilos alemanes. Terminamos la terna de chocolates con diferentes porcentajes con uno de 86% de cacao de Venezuela. la potencia del cacao maridaba increíblemente bien con el carácter alcohólico de la canadiense. Gran final.

Una gran cata de sabores intensos y complejos. Versionando el malogrado Lou Reed, take a walk on the dark side!

Por: David Gago Sánchez

 

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Cata monográfica de Stone

De vez en cuando, nos surge la oportunidad de idear alguna cata focalizada en algún estilo concreto, bien sea por estar asociado a una época del año, bien porque simplemente nos apetece; en otras, nos focalizamos en una marca o cervecera concreta. En este caso, tomamos la segunda opción y nos dio por montar una cata de la cervecera californiana de Stone, que, pese a que en no mucho tiempo entendemos que circulará con fluidez por tierras europeas (ahora os contamos más detalles), a día de hoy se prodigan poco por nuestras tierras.images

Stone fue fundada por Greg Koch y Steve Wagner (actuales CEO y maestro cervecero) allá por el año 1996 en San Marcos, California, en una pequeña fábrica que, después de que se mudaran a la también californiana Escondido en 2005, es la actual sede de la también excelente cervecera Port Brewing/Lost Abbey. Estos dos apasionados de la cerveza invirtieron aproximadamente medio millón de dólares para llevar a cabo su sueño, eligiendo el nombre por las connotaciones que a ellos les aporta una piedra: solidez, naturalidad y simplicidad en un formato pequeño. Eso sí, usando una gárgola (de piedra, claro) como logo; toda gárgola es un protector contra las fuerzas diabólicas, en este caso, encarnadas en los elaboradores de malas cervezas…

El crecimiento con el paso de los años ha sido bastante espectacular, no ya solamente de producción sino de ampliación de instalaciones: mudanza a una nueva e infinitamente mayor fábrica, un restaurante con jardín para degustar sus cervezas, un pequeño pub en el aeropuerto de San Diego, una granja con 19 acres alrededor para cultivar frutas, verduras y demases para uso propio, otra fábrica en Richmond, Virginia, para abastecer la costa este (ya sabéis que hay cervezas estadounidenses que no llegan a todos los puntos del país), y lo que comentábamos más arriba: va a ser la primera cervecera estadounidense que abra una sucursal en Europa para fabricar y distrubuir sus cervezas. Concretamente, se prevé que la Stone Brewing Berlin esté operativa a finales de 2015 o principios de 2016. Nos frotamos las manos…

Sin títuloPara la cata hemos contado con cinco variopintas referencias dentro de su amplísimo portfolio, mezclando algunas de sus cervezas bandera con otras algo menos conocidas. Os vamos desgranando un poco del trasfondo de cada una de ellas, así como nuestras impresiones durante la cata.

Las 5 cervezas Stone de la cata

Las 5 cervezas Stone de la cata

Stone Saison

Stone Saison

Saison. Novedad de este 2014. Se trata de una farmhouse ale con piel de limón, tomillo y lavanda, todos ellos de su productiva granja. No se trata de una saison suave y de trago fácil, sino bastante especiada y potente, en la más pura línea irreverente que Stone siempre trata de mostrar. Pese a ser una saison de 6 grados, tiene un amargor nada desdeñable de 45 IBUs, que aparece en el retrogusto para irse comiendo poco a poco el sabor a pimienta que deja nada más tragar. No es una saison fácil, pero sí muy sabrosa.

Stone Cali Belgique

Stone Cali Belgique

Cali-Belgique IPA. Elaborada desde 2008, es una vuelta de tuerca a la clásica Stone IPA añadiéndole una cepa de levadura belga a la fermentación, conformando así una mezcla entre los matices belgas y el núcleo duro de pale ale atiborrada de lúpulo al más puro estilo californiano (de ahí su nombre) a base de Magnum, Chinook y Centennial. Con el cambio, se han mantenido los 6.9 grados y 77 IBUs de la IPA original. Y estos IBUs y el carácter de IPA son predominantes en la cerveza, puesto que lo que aporta la levadura belga está bastante tapado.

Stone Ruination IPA

Stone Ruination IPA

– Ruination IPA. Elaborada desde 2002, fue de las primeras imperial IPA en salir al mercado. Hermana mayor (pero muy mayor) de la IPA, su nombre hace alusión a que sus más de 100 IBUs (y los no demasiados 8,2 grados para contrarrestar ese amargor) literalmente arruinan el paladar para un buen rato con su amargor cítrico conseguido con generosas cantidades de Magnum, Chinook y Centennial, al igual que su hermana menor. Según los propios cerveceros, “un poema líquido para glorificar al lúpulo”. Y tanto que lo es… Una IPA amarga a conciencia, con un retrogusto larguísimo. Para los hopheads es un auténtico disfrute.

– Coffee Milk Stout. Siguiendo la más pura tradición inglesa, nos encontramos con una milk stout a la que se le ha añadido café. Originalmente estaba destinada para no salir del restaurante, pero gustó tanto que se empezó a embotellar.

Stone Coffee Milk Stout

Stone Coffee Milk Stout

Es suave, más si cabe pensando la línea base tan cañera de Stone… De trago facilísimo, la sedosidad que tiene hacia el final, en gran parte por la lactosa, palia la fuerte adición de café, predominante al principio pero sin dejar excesiva huella en boca. Excelente milk stout.

 

Stone Double Bastard

Stone Double Bastard Ale

– Double Bastard Ale. Versión más potente de la pionera Arrogant Bastard (11.2 grados frente a 7.2), se trata de una American strong ale donde predominan el sabor maltoso y alcohólico, además del lupulado. Es tan cañera que, según ellos, “no te la mereces”. El alcohol está muy presente, aunque no se hace excesivamente pesado. Toda una bomba de relojería…

Esperemos poder seguir con estas catas monotemáticas con este tipo de joyas estadounidenses…

 

Catas de cerveza: Mezclas de estilos (Beer Blends)

Cata
Esta semana hemos experimentado con una cata muy especial: blends de cervezas; básicamente, mezclas de diferentes estilos en diferentes proporciones con resultados variopintos y muy interesantes.
Black & Tan : Pilsner y Schwartzbier

Black & Tan : Pilsner y Schwartzbier

black&tan2

Dawat 5 (Cuenca) + Störtebeker Schwarzbier (Alemania)

 

 

Comenzamos con el clásico black and tan checo un tanto modificado. El blend clásico consiste en mezclar en proporciones idénticas una pils clásica (světlý ležák) con una lager oscura (tmavé); en nuestro caso, juntamos una pils autóctona, la Dawat 5, con una Schwarz alemana, la Störtebeker Schwarz-Bier. La primera aportaba los clásicos sabores a pan de una buena pils, mientras que la segunda aparecía hacia el final con los sabores tostados propios de una Schwarz. El conjunto resultó muy bebible y bien armonizado.

White IPA: Witbier (Blanche de Namur) + IPA (Brewdog Punk IPA)

White IPA: Witbier (Blanche de Namur) + IPA (Brewdog Punk IPA)

Continuamos con un blend que casi es ya un estilo por sí solo: white IPA. Este estilo consiste en elaborar una IPA (con sus cantidades abundantes de lúpulo) pero con la base de trigo y especias de una Wit belga. Para conseguir el blend usamos la clásica Blanche de Namur y la genuina Brewdog Punk IPA. Los aromas a lúpulos no esconden del todo el afrutado típico de una Wit, y en boca el tránsito de los sabores de los ésteres de la levadura y de la semilla de cilantro van tornándose poco a poco a los amargos y resinosos propios de la Punk. Era un acierto seguro, tratándose de un pseudoestilo de cerveza consolidado.

Candy Apple: Sidra (Zapiain) + Brown Ale (Spigha Gurugú)

Con la tercera de las combinaciones ya empezamos a arriesgar un poco más: el blend, llamado Candy Apple, mezcla dos tercios de una brown ale con un tercio de sidra, con la idea de conseguir una bebida con fuerte presencia de la manzana y el dulzor maltoso propio de una brown rebajando la acidez de la primera. Y, en efecto, conseguimos dicho resultado. De hecho, los amantes de las sour deberían probarlo urgentemente… Para elaborar el Candy Apple utilizamos una Spigha Gurugú aderezada con una sidra vasca de Astigarraga, la Zapiain.

 

 

Beer Blends: Candy Apple

 

El cuarto blend, llamado Smokin’ Pumpkin, mezcla a partes iguales una pumpkin ale o cerveza de calabaza con una Rauchbier, la deliciosa cerveza ahumada de Bamberg y alrededores. Si bien los aromas especiados propios de la pumpkin, en nuestro caso principalmente de la propia calabaza y nuez moscada, tapaban prácticamente el ahumado, éste último aparecía al final, tras los sabores dulzones de la pumpkin.

Smokin Pumpkin: Rauchbier (Schlenkerla Lager) + Pumpkin Ale (Hoppin Frog Double Pumpkin)

De hecho, cuando las pumpkin ales eran muy comunes en USA hace unos siglos, era habitual introducir un hierro incandescente en la mezcla para quemar los azúcares no fermentables, apareciendo un sabor más amargo y quemado; esto lo conseguimos muy aproximadamente con la presencia de la Rauch. Las cervezas elegidas fueron la potente Frog’s Hollow Double Pumpkin Ale de Hoppin’ Frog y la suave Helles de Schlenkerla.

Para terminar, el gran descubrimiento de la cata: el denominado Chocolate Berry, compuesto por una Oatmeal Stout y una oude bruin a partes iguales.

Chocolate Berry: Oud Bruin  (Duchesse de Bourgogne) + Oatmeal Stout (To OL Amass Black)

Chocolate Berry: Oud Bruin (Duchesse de Bourgogne) + Oatmeal Stout (To OL Amass Black)

El conjunto es, tal cual, un bombón licoroso con fruta; la untuosidad de la avena de la oatmeal y el cacao rebajan el acético y la madera propias de la oude bruin, creando una mezcla en boca fantástica. Usamos para preparar este blend la belga Duchesse de Bourgogne y la Amass Black Is Beautiful de los daneses de To Øl.

En definitiva, una cata realmente interesante. Nos gusta experimentar con cerveza, como buen labirratorio que somos…

 

Por: David Gago Sánchez