Cata: Brewdog The Prototype 2014

A mediados de diciembre de 2014 y por tercer año consecutivo Brewdog volvió a sacar su reto de los prototipos (Prototype Challenge) con el que pretenden sacar una nueva cerveza al mercado al año sieguiente. Sacan varios prototipos y son los consumidores los que participan con su voto, siendo la mejor valorada la elegida para incorporar a su línea básica.

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Prototipos de Brewdog 2011-2012-2013 y 2014. Fuente: http://www.brewdog.com


notabrewdogEste año han sido 4 las opciones propuestas y el pasado 15 de enero realizamos una cata en Labirratorium para valorar estas nuevas cervezas de los escoceses. Además de los cuatro prototipos, aprovechamos para terminar la cata con dos cervezas muy especiales (y que de hecho nos gustaron más que cualquiera de los prototipos..), os contamos cómo fue.

La dinámica de la cata consistió en probar cada cerveza individualmente anotando las características de cada una (como novedad, este año en las botellas han dejado un espacio en la etiqueta para que escribamos la nota de cata).

Después, con una muestra de cada una fuimos comparando entre sí, esperando a que fueran ganando en matices al aumentar la temperatura y finalmente cada participante ordenó las cervezas según su preferencia, y los resultados nos sorprendieron a todos.

Brewdog All Day Long

Brewdog All Day Long

 

PROTOTIPO 1: ALL DAY LONG (Mild Ale)

Maltas: Pale, Cara, Cara Red, Munich, Crystal, Dark Crystal, Rye

Lúpulos: Columbus, Cascade, Amarillo, Centennial

ABV: 2.7%  IBUs: 30  OG: 1.033

Cerveza baja en alcohol y compleja en aromas, hecha con la idea beber a litros después de un duro día de trabajo (de ahí el nombre). De color ambarino-rojizo y cuerpo ligero, nos llamó la atención por la gran cantidad de matices que encontramos en aroma para ser el estilo que es y tener la graduación que tiene. Nada más servir, aromas a cítricos (pomelo y naranja sobre todo) resinas, flores, dando paso a un agradable aroma maltoso a toffee, pasas y caramelo. En boca ligeramente dulce y un amargor final seco con un punto picante (seguramente debido al uso de centeno). A mí me recordó un poco al olor de un Panettone italiano, sobre todo al ganar en temperatura.

CONCLUSIÓN: En general gustó bastante esta cerveza, sobre todo para ser tan suave en alcohol y tener notas dulces pero no llegar a empalagar, sí que se hacía fácil de beber. Interesante sobre todo por la gran cantidad de maltas y lúpulos que tiene, han conseguido una cerveza suave pero compleja y bien equilibrada.

PROTOTIPO 2. ALT AMBER (Altbier)

Brewdog Alt Amber

Brewdog Alt Amber

Maltas: Pale, Munich, Carafa

Lúpulos: Magnum, Hersbrucker

ABV: 5.2%   IBUs: 45   OG: 1.050

Una Altbier con ese toque Brewdog que tanto caracteriza a todas sus cervezas, nada más servirla nos llama la atención su oscuro color cobrizo- marrón oscuro apagado (seguramente debido al toque de la malta negra Carafa) y cuerpo ligero. Aromas a caramelo, flores, toffee, pan tostado, nueces, pasas…En boca dulce pero no demasiado, algo seca, con un final duradero a maltas torrefactas.

CONCLUSIÓN: No disgustó, aunque tampoco le encontramos nada muy sorprendente, pero bien hecha, diferente a otras de esta cervecera aunque con su toque de la casa.

Brewdog Vagabond Pale Ale

Brewdog Vagabond Pale Ale

PROTOTIPO 3. VAGABOND PALE ALE (PALE ALE)

Maltas: Pale, Cara, Crystal

Lúpulos: Centennial, Amarillo

ABV: 4.5%  IBUs: 55   OG: 1.046

De esta cerveza destacar que es una cerveza sin gluten, la primera sin gluten de Brewdog. Lúpulos americanos para dar un amargor y aroma intenso, destacando toques a pomelo, melocotón, frutas tropicales (piña, mango) y flores. En boca un ligero amargor que da paso a un amargor persistente. Interesante la cantidad de IBUS para la densidad original de la cerveza, la hace un poco más amarga que el resto de los prototipos.

CONCLUSIÓN: De no ser porque no tiene gluten nos parecería una cerveza más de Brewdog, bien hecha pero sin ser muy diferente a otras que tiene del estilo. Color más anaranjado que una Dead Pony o Punk IPA, pero un perfil más o menos parecido a estas.

PROTOTIPO 4. HOP FICTION (IPA)

Brewdog Hop Fiction

Brewdog Hop Fiction

Maltas: Pale

Lúpulos: Chinook, Amarillo, Mosaic

ABV: 6.5%

IBUs: 65

OG: 1.060

Llegamos a esta cerveza con muchas ganas, inconscientemente queriéndola comparar con “nuestra” Hop Fiction (la de los chicos de La Quince). Tal vez esas expectativas hicieron que nos pareciese mucho más “normal” de lo que esperábamos, pero no me adelanto..

Destacar que los chicos de Brewdog no han hecho Dry Hopping en esta cerveza (técnica que consiste en añadir el lúpulo después de finalizar la fermentación, para conseguir un mayor aporte de aromas), a diferencia de con todas sus otras IPAs, y han utilizado la técnica del “First Wort Hopping”, que básicamente es añadir el lúpulo mucho antes de lo normal, durante el macerado y la del “Whirlpool Hopping”, en la que se añade lúpulo al final de la cocción en el momento del Whirlpool y antes del enfriado.  Aparte de todas estas cosas técnicas, el resultado es una IPA más de Brewdog, de color amarillo pálido, aromas a fruta de la pasión, cereal, flores y  resinas. En boca ligeramente dulce, amargor sutil poco intenso (pese a ser la que más IBUs tiene), con un alcohol más notable y menos equilibrado que en el resto de prototipos.

CONCLUSIÓN: Tal vez esperábamos mucho más, yo sin duda me quedo con cualquiera de sus otras IPAs habituales o mejor aún, con la Hop Fiction de La Quince J

A continuación os dejamos los datos del resultado de las votaciones por los consumidores en la página oficial de Brewdog.

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Encuesta página web de Brewdog

Y aquí el resultado de nuestra votación:

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Encuesta Cata en Labirratorium . Nº Votos: 9

Como veis, nada que ver. Tal vez nos sorpredieron más las Alt y las All Day Long por salirse un poco de la línea habitual de Brewdog, siendo ambas complejas y fáciles de beber al mismo tiempo sin irnos a sabores extremos. Aun así entendemos que gane la Vagabond pues creemos que los celiacos se merecen una cerveza de calidad, ya que ahora mismo en el mercado son pocas las cervezas decentes sin gluten.

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Ordenando las cervezas según preferencias

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Brewdog Abstrakt AB:17

Terminamos la cata con dos pedazo de cervezas, la Abstrakt AB:17, una Imperial Porter con centeno y triple infusión de café, y con vainilla. Perfecta para espabilarnos un poco y cambiar de totalmente de estilo, con un 10.1% de alcohol especialmente bien integrado, aromas muy agradables  e intensos a café, nos encantó a todos.

Y le siguió la joya de la cata, una Hardcore Maelk (mezcla de la Hardcore IPA de Brewdog con la Sort Maelk de To ØL, consiguiendo así una “Imperial Black Milk IPA” (la Sort Maelk lleva lactosa, de ahí lo de “milk”), envejecidas en barrica de Scotch.

Una cerveza excelente, mucho más compleja que todas las probadas durante la sesión, con la que consiguen un aporte de lúpulo fresco y ese toque añejo de barrica, equilibrándose perfectamente ambas y poniendo un delicioso punto final a la cata.

Brewdog- To OL Hardcore Maelk

Brewdog- To OL Hardcore Maelk

Sin más, informaros de que quedan unos pocos prototipos en la tienda para la venta, por si os quedáis con ganas de probarlas, nos encantará saber cuál os ha gustado más.

¡Salud!

Por: Aurora Pérez-Seoane Cuenca

 

 

 

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Para los chicos de La Quince, ¿para cuándo una colaboración con Brewdog? 😉

 

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No todas las buenas esencias vienen en “frasco” pequeño

Al margen de la archiconocida litrona, que en España conoció su época de esplendor y popularidad allá por comienzos de la década de los 80, las cervezas que habitualmente hemos encontrado los consumidores, tanto en comercio como en hostelería, han venido envasadas en botellas de 33 cl., formato también conocido como tercio. Sin duda, es el formato de botella más extendido a nivel internacional para la comercialización de la cerveza.

Mientras que los alemanes e ingleses tradicionalmente han trabajado (y lo continúan haciendo) con botellas de 50 cl. para envasar sus clásicas weizen y ales respectivamente, en España ha imperado el mencionado tercio y su hermano menor, el quinto, que, con sus 20 cl., incluso le supera en aceptación y popularidad condicionada por nuestra cultura del aperitivo y el cañeo, que ha sido nuestra principal forma de consumo de cerveza durante décadas. Sin embargo, en las tiendas y cervecerías especializadas ya es posible encontrar otros formatos de botella a los que el consumidor de la calle no se encontraba habituado hasta el momento. Por ejemplo, los belgas suelen utilizar bastante el formato de 375 cl. para sus cervezas lámbicas y los norteamericanos también usan algunos formatos totalmente inusuales en nuestra geografía hasta la reciente llegada de las cervezas craft importadas de aquel país. De este modo, entre los aficionados cada vez sorprende menos encontrar botellas de 660 ml o de 355 ml que se corresponden con 22.3 y 12 onzas respectivamente, y que en Estados Unidos se encuentran muy extendidos entre la industria cervecera.

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Botella tamaño Magnum (1,5L) de St. bernardus 12 Fuente: belgiuminabox.com

Pero sin duda el formato de botella que está adquiriendo una mayor presencia en tiendas y cervecerías, e incluso en restaurantes, es el de 75 cl., el tamaño de botella utilizado por excelencia por la industria del vino. Y es que el formato en 75 cl. ofrece tanto atractivos como ventajas que no poseen las botellas de capacidad inferior.

Por una parte, la botella de 75 cl. permite y fomenta ser compartida, lo que la convierte en la opción ideal para consumir acompañando todo tipo de platos en función del estilo de cerveza y el maridaje que se quiera realizar, y visualmente resulta más elegante y apropiada para incluir en las cartas de los restaurantes.

Además, hemos de tener en cuenta que cuanta mayor cantidad de líquido contenga la botella, más favorece una serie de circunstancias que ayudan a que la cerveza resulte comparativamente más rica y atractiva en nariz y paladar. En una botella de 75 cl. o de mayor tamaño hay una mayor cantidad neta de los dos principales elementos conservadores de la cerveza, el alcohol y los antioxidantes del lúpulo, mientras que el espacio de aire que contiene la botella en el cuello, entre el líquido y el tapón, es casi el mismo, y además la amplitud del formato permite que una mayor cantidad de líquido se encuentre alejada de la radiación luminosa exterior.

En el caso de las cervezas que continúan vivas una vez que son embotelladas, continuando por tanto su fermentación, se he comprobado que evolucionan de forma muy positiva en su interior, ya que, amparadas por la mayor cantidad de azúcares y levadura que les proporciona el formato, logran transformarse, adquiriendo una mayor complejidad tras una evolución más lenta y uniforme de su contenido.

Por encima del formato de 75cl. encontramos otro de los formatos más extendidos en la industria del vino, el Magnum (que significa grande en latín), con una capacidad de 1,5 litros, aunque a gran distancia de la botella de ¾. Suele estar reservado para ocasiones especiales como comidas familiares, o celebraciones.

Existen formatos mayores por encima del Magnum, pero suelen resultar difíciles de encontrar y a precios sensiblemente mayores debido a la limitada producción y a la capacidad, tamaño y peso de las botellas, lo que supone el empleo de una mayor cantidad de vidrio, incrementando notablemente el coste. Es importante recordar al respecto que no existe, por tanto, una correspondencia lineal entre la capacidad y el precio final, ya que éste crece no sólo en función de la cerveza contenida. El envase en sí es lo que encarece en mayor medida este tipo de formatos. Eso sí, sin duda estas grandes botellas resultan imponentes y en muchas ocasiones son utilizadas como elementos decorativos en los locales especializados. También suelen ser utilizadas para grandes celebraciones y regalos de empresa, siendo al mismo tiempo muy cotizadas por los coleccionistas.

Estos formatos reciben los nombres de personajes bíblicos, y alcanzan los 3, 6, 9, 12 y hasta 15 litros.

Distintos formatos Fuente: www.acontia.es

Distintos formatos de botellas Fuente: http://www.acontia.es

 

Jeroboam (3 litros): Jeroboam fue quien fundó el reino del norte de Israel tras haber sido recaudador de impuestos y comerciante de esclavos en el pasado durante el reinado de rey Salomón. Muerto el sabio rey, Jeroboam se enfrentó a Roboam para conseguir el trono que gobernara las 10 tribus del norte de Israel.

Matusalem (6 litros): Abuelo de Noé y patriarca de enorme longevidad que según el Antiguo Testamento llegó a vivir 969 años. El motivo de la elección del nombre se atribuye a la cualidad de conservación que experimenta el Champagne en botellas de gran capacidad.

Salmanazar (9 litros): Nombre del monarca asirio que ocupó el trono sobre el año 1250 a. C. Etimológicamente, existe la teoría de que el nombre procede del término “salma”, una medida de capacidad usada en Sicilia.

Balthazar (12 litros): Significa “Rey de los Tesoros”. Es el nombre que la tradición otorga a uno de los Magos de Oriente que acudieron al nacimiento de Jesucristo, ofreciendo como presente mirra, símbolo de mortalidad.

Nabucodonosor (15 litros): Uno de los monarcas más importantes de la historia de Babilonia, responsable de forjar un nuevo imperio babilónico y de la construcción de los jardines colgantes de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

También existe algún otro formato intermedio como el Rehoboam con una capacidad de 4,5 litros y el bautizado como Melchor o Salomón con nada menos que 18 litros, e incluso superiores pero que son utilizados mayormente en el mundo del vino, en especial en el embotellado de espumosos.

Por: Juan Antonio Barrado (JAB)